martes

Carta del Comité de Presos Políticos de las Autodefensas Desmovilizadas dirigida al Comité Interinstitucional de Seguimiento a la ley de Justicia y Paz

Señores
COMITÉ INTERINSTITUCIONAL DE SEGUIMIENTO A LA LEY DE JUSTICIA Y PAZ
Ministerio del Interior
Ministerio de Justicia
Fiscalía General de la Nación
Procuraduría General de la Nación
Alto Comisionado para la Reintegración
Dirección General INPEC

Respetados Señores.

El Comité de Presos Políticos de las Autodefensas Desmovilizadas ex integrantes de los extintos Bloques Casa Castaño, Norte, Córdoba, Montes de María, Resistencia Tayrona y Mojana, recluidos en los Pabellones de Justicia y Paz de las Cárceles la Modelo de Barranquilla y las Mercedes de Montería, en nombre de todos los postulados a la Ley 975 de 2005 internos de estas cárceles, presentamos un respetuoso saludo convencidos que su gestión como direccionadores de la Justicia Transicional, Ley 975 de 2005, ayudara a consolidar la Paz, la Reconciliación y la Reinserción, anhelo común del pueblo Colombiano y del Estado que ustedes representan.
Una vez más nos dirigimos al Comité para colocarles en conocimiento la situación actual que se está viviendo en estos centros de reclusión y que tiene que ver con la población de postulados a la Ley de Justicia y Paz, afectando gravemente la sana y buena convivencia de los postulados recluidos en estos Pabellones, principio fundamental para la verdadera Reintegración del desmovilizado y el buen desarrollo de la Ley.

1-      El día 19 de Enero a la 01:40 horas de la madrugada, fueron sacados 57 postulados a la Ley 975 de 2005 de los patios 7A y 7B de Justicia y Paz de la cárcel las Mercedes de Montería, en operativo realizado por los Grupos Especiales de Reacción del INPEC, GRI.
2-      Los postulados fueron llevados de manera abrupta y en contra de su condición de radicados en la ciudad de Montería, para ser trasladados a la cárcel Modelo de Barranquilla, situación esta que ya había sido denunciada por los representantes de estos pabellones en misiva anterior enviada a este Comité, fechada el día 6 de diciembre del año anterior.
3-      Tal como lo había enunciado el director Regional Norte del INPEC en la visita que realizo a Montería el pasado 5 de diciembre, posterior al traslado de los 57 postulados procedió a ordenar el cierre del patio 7B de población carcelaria de Justicia y Paz, inmediatamente recluyeron allí una población carcelaria correspondiente a la Justicia permanente u ordinaria, los denominados “presos sociales”, colocando en riesgo permanente la integridad física de los más de 70 postulados que quedaron recluidos en el patio 7A, debido al inevitable contacto de la cercanía y la única entrada que existe para estos dos patios, como así mismo el único espacio existente para la entrega y manipulación de los alimentos.
4-      Los 57 postulados trasladados a Barranquilla, fueron recluidos en el patio central donde esta otra población de postulados, generando con ello un problema de hacinamiento y dejando en condiciones muy precarias, durmiendo en pasillos a los postulados trasladados, cuando ellos en Montería por lo menos estaban en condiciones dignas en sus celdas asignadas, generando así también problemas en las condiciones de reclusión que tienen los postulados  en el patio central, pues ya estaban totalmente copadas las celdas allí existentes.
5-      Sumado a todo lo anterior la actitud agresiva y de atropello que está recibiendo no solo la población de postulados, sino mas grave aun, las familias los días de visita en la cárcel Modelo de Barranquilla por parte de la guardia, quienes abusan del procedimiento de requisa a las mujeres visitantes, además que las exponen a la mirada de guardianes morbosos cuando ese procedimiento debe ser respetando la dignidad humana de las visitantes, igualmente la devolución de los alimentos que llevan las visitas, teniendo que arrojarlos a la basura por las inquisidoras y absurdas exigencias de la guardia, aduciendo que es orden del director y el teniente Cdte. de vigilancia de este centro carcelario.
Por todo lo anteriormente expresado nos dirigimos al respetado Comité, para expresarles que no encontramos lógica o explicación alguna a las determinaciones arbitrarias y contrarias a la naturaleza de la Ley 975 de 2005, teniendo como principal responsable y ordenador de las mismas al director de la Regional Norte del INPEC, pues mientras el Gobierno Nacional, la Honorable Corte Suprema de Justicia, las Salas de Justicia y Paz de los diferentes Tribunales Superiores, la Fiscalía General de la Nación, la Procuraduría General de la Nación, la Alta Consejería para la Reintegración, la MAPP – OEA y la misma Dirección General del INPEC, hacen ingentes esfuerzos por sacar adelante el proceso de Justicia Transicional, en esta regional norte pareciera se le apunta a todo lo contrario.
Se han abierto nuevos pabellones en otras ciudades, salas de audiencias y versiones tanto presenciales como virtuales, se llevan las audiencias a los sitios donde sucedieron los hechos con alta participación de las diferentes instancias comprometidas con el proceso, se han incrementado los programas de estudio y de trabajo al interior de los pabellones, todo ello de la mano de la Dirección General y mientras tanto una dirección Regional del
INPEC, muy seguramente con informes infundados y distantes de la realidad que vivimos la población de Justicia y Paz, esta cercenando las pocas posibilidades que tenemos los postulados de encontrar oportunidades de reintegración al interior de los centros carcelarios que esta regional tiene a su cargo, como así mismo de recibir el respeto que nuestras familias merecen como seres humanos con dignidad, además de ir en total vía contraria a las condiciones que esta Ley Transicional y el resultado de un Proceso de Paz requiere para la consolidación del mismo.
Mientras celebramos la apertura de mas pabellones de Justicia y Paz en ciudades como Bogotá, Itagüí, Bucaramanga, Cúcuta, la creación de Centros de Reclusión Especiales para la Justicia y la Paz en el Espinal y Chiquinquira, en esfuerzos mancomunados por parte del Gobierno Nacional a través de la Dirección General del INPEC, en la Región Caribe pareciera que la tendencia es a acabar con lo poco que queda de Justicia y Paz, primero fue el cierre de Urra en Tierralta (Cord), ahora el cierre del patio 7B en la cárcel las Mercedes de Montería, la violación al Régimen Especial de Justicia y Paz en Barranquilla, todo ello sin tener en cuenta que precisamente Córdoba fue el epicentro de la expansión del fenómeno de las Autodefensas Campesinas en gran parte del País, lo que hace que la mayoría de los postulados a esta normatividad sean precisamente oriundos de este Departamento.
Por eso es inentendible la actitud y decisiones por parte de quienes representan al INPEC en esta región del País, el desconocimiento de la Ley de Justicia y Paz y su naturaleza de ser una Ley creada para la REINTEGRACIÓN del combatiente es total, el desconocimiento del Régimen Especial de Reclusión para esta población es igual, la condición de hombres y mujeres que provenimos fruto de un Proceso de Paz y que de manera VOLUNTARIA llegamos a tocar las puertas de nuestros carceleros es total y absurda, de ahí que la inevitable desesperanza, angustia e inseguridad hoy sea el diario vivir de todos los postulados acá recluidos.
Hacemos un respetuoso pero URGENTE llamado al Comité Interinstitucional de Seguimiento a la Ley de Justicia y Paz, para que intervenga de forma inmediata en esta región del País y con sus sabias decisiones se retome el rumbo para bien del proceso y las victimas y se vuelva a recobrar la confianza entre quienes somos los protagonistas y destinatarios directos de una Ley creada para la Paz y la Reconciliación, así mismo ejes fundamentales en la Reconstrucción de la Memoria Histórica del Conflicto a través de la VERDAD, principio reparador por excelencia.
No nos cabe la menor duda que la Dirección General del INPEC tomara atenta nota de esta urgencia manifiesta y ordenara los correctivos necesarios para tranquilidad de quienes hacemos parte de este Nuevo Marco de Justicia Transicional para la Paz, como así mismo estamos convencidos que los Señores Fiscales adscritos a la Unidad Nacional de Fiscalías para la Justicia y la Paz, asignados a los despachos competentes para estas antiguas estructuras de Autodefensas, harán lo propio en pro de retomar la tranquilidad necesaria
de quienes somos sus versionados y testigos excepcionales de los procesos judiciales que en este marco de Justicia Transicional tienen a su cargo.
Finalmente invitamos a los delegados o representantes del Comité Interinstitucional para que en los días siguientes al recibido de esta misiva, puedan hacer presencia en estos establecimientos y de esta manera conocer directamente las condiciones y dificultades que los postulados acá sufrimos, además de retomar la interlocución tan necesaria para la culminación exitosa del Proceso de Paz adelantado con las extintas Autodefensas Campesinas de Colombia.
Con nuestro acostumbrado respeto.


COMITÉ DE PRESOS POLITICOS DE LAS AUTODEFENSAS DESMOVILIZADAS

Bloques: Casa Castaño – Norte – Córdoba – Montes de María – Resistencia Tayrona – Mojana

Cárceles Modelo de Barranquilla y Mercedes de Montería, Enero 25 de 2012.
c.c.  Jefe MAPP – OEA


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lunes

Intervención de Edwar Cobos Téllez en el acto realizado en Mampujan (Bolívar – Colombia) el 18 de enero de 2012, durante la Audiencia de Seguimiento al Cumplimiento de la Sentencia de la Corte Suprema de Justicia de Reparación Integral a las Víctimas de esa zona del municipio de Marialabaja




Honorables Magistrados de la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá.

Señor Presidente del Concejo Superior de la Judicatura.

Señor Gobernador del Departamento de Bolívar.

Señores Alcaldes de los Municipios de María la Baja y San Juan de Nepomuceno.

Señores Representantes y Delegados del Gobierno Nacional, Ministerios presentes, Oficina de Acción Social y CNRR.

Señor Fiscal Delegado para la Justicia y la Paz.

Señor Procurador Delegado para la Justicia y la Paz.

Señores Fiscales Delegados de otras Unidades Nacionales.

Señores MAPP-OEA.

Señoras, Señores, Jóvenes y Niños habitantes de Mampujan, Las Brisas, Haya, Pela el Ojo, San Cayetano, Yucalito y todas las Veredas vecinas de los Municipios de María la Baja y San Juan de Nepomuceno, víctimas de los lamentables hechos que hoy nos reúnen en este histórico y bello lugar del Departamento de Bolívar.

ONG´S presentes, Señoras y Señores.

Estamos asistiendo hoy a un hito trascendental en la historia de los procesos de Paz en Colombia. Por primera vez se realiza un acto de estas características -en el mismo lugar donde aconteció uno de los trágicos episodios del conflicto armado que enluta nuestra Nación. Lamentables hechos de triste recordación que han dejado huellas indelebles de dolor y desamparo a cientos de personas. Hoy aquí, tras años de desencuentros e insondables angustias, nos encontramos cara a cara las víctimas y quienes fuimos sus victimarios.

No puedo continuar sin antes hacer un reconocimiento a los Honorables Magistrados de la Sala de Justicia y Paz en cabeza de la Magistrada Ponente, H. M. ULDI TERESA JIMÉNEZ, por haber siempre entendido que el objetivo principal de este modelo de Justicia Transicional es el de buscar puntos de encuentro que nos puedan llevar a la Reconciliación entre quienes son los protagonistas principales de esta norma, las víctimas y entre quienes somos destinatarios de los fallos sancionatorios de la misma. Ojalá todos los operadores judiciales de este nuevo marco de Justicia Transicional para la Paz, los generadores de opinión y la Sociedad Colombiana en general entiendan del valor y alcance de este acto, porque no me cabe la menor duda, quienes hoy acá nos hallamos sabremos valorar en su verdadera dimensión este encuentro y seremos con nuestro ejemplo los pioneros de los futuros encuentros que se realizarán en pro de la Paz y la Reconciliación entre los Colombianos.
Señores habitantes de esta región de los Montes de María, víctimas todos del accionar de quienes equivocadamente participamos de una guerra fratricida cuyos efectos dejaron sembrado tanto dolor, lágrimas, desolación, a unas comunidades campesinas que solo querían labrar su tierra y formar a sus niños. No es fácil estar hoy aquí parado frente a ustedes, no hay palabras que puedan explicar lo inexplicable y mucho menos remediar lo irremediable. Las medidas de Reparación fijadas en este fallo, son solo medidas que pueden mitigar en parte el daño material causado, porque las heridas que se llevan en el corazón y en el alma, solo DIOS con su infinita misericordia y bondad podrá sanarlas o ayudar a llevarlas en Paz consigo mismo en el duro trasegar de una vida llena de hermosos recuerdos con quienes hoy ya no están.

Confluyen en mí hoy al estar en este lugar unos sentimientos encontrados, por un lado los de un hombre arrepentido de haber participado de una guerra que no iniciamos pero de la que fatalmente fuimos actores, guerra a la que anhelamos ponerle fin y a la que nos hemos propuesto acabar cuando jalonamos y protagonizamos la desmovilización. También, aletean entre mis recuerdos los de un hombre atribulado que hoy revive las imborrables huellas que el secuestro y los vejámenes de la violencia producen al ser humano.  Así regresan a mi memoria, aquellas terribles horas cuando por única vez pasé por toda esta región arrastrado por las cadenas que jalaban mis verdugos.

Es mi deber de conciencia reafirmar hoy y ante la mirada de todos ustedes habitantes de toda esta sub región de los Montes de María, que ustedes campesinos labriegos de sus tierras fueron y son ajenos de participar en el conflicto, que su única condición fue y es la de víctimas de los actores armados en confrontación, pero también víctimas de un Estado Ausente, de un Estado Indolente y de un Estado Cómplice, que solo hoy en buena hora parece dispuesto a asumir su cuota de responsabilidad por los padecimientos de la población campesina azotada por las violencias desatadas y manifiesta que quiere cumplir con los deberes que la Constitución le impone, ante todo la protección de la vida, honra y bienes de los ciudadanos.

Me comprometí como muestra de la Reparación Simbólica o Moral y así está consignado en el fallo, con la elaboración de un Monumento como símbolo de recordación permanente a las víctimas de los hechos aquí acaecidos, que sirva de homenaje póstumo a quienes hoy ya no están y también como homenaje a las Familias desplazadas, que sea un sitio de recogimiento espiritual, de visita permanente para ofrendar a los ausentes y de encuentro fraternal de quienes muy seguramente harán de nuevo de este lugar una Comunidad de Paz y de Amor, como lo era 12 años atrás.

Hemos presentado una propuesta de Monumento a través de la CNRR que hoy volvemos a traer para el consenso de las víctimas, esperamos en el día de hoy irnos con la claridad absoluta del sitio exacto y la figura representativa que ustedes habitantes y víctimas de esta región escojan, para así desde mañana mismo iniciar con todo lo pertinente al cumplimiento de esta medida de Reparación Simbólica. Así mismo esperamos que este acto sea el inicio de todo el cumplimiento efectivo por parte del Estado, subsidiario de las medidas de Reparación. Así estaremos en el menor tiempo posible cumpliendo a cabalidad y como lo dice el fallo, con todas las medidas de Reparación allí consignadas, para que los habitantes de esta región restablezcan sus vidas y ojalá vuelvan cuanto antes a recuperar su condición de miembros de una comunidad en plenitud de sus Derechos y Deberes, dejen de ser postergados en sus legítimas aspiraciones y ya nunca más tengan que desesperar como víctimas eternas de un conflicto interminable.


Señoras, Señores, Jóvenes y Niños víctimas de Mampujan, Las Brisas, Haya, Pela el Ojo, San Cayetano, Yucalito y todas las Veredas vecinas de los Municipios de María la Baja y San Juan de Nepomuceno afectadas con nuestro accionar, con humildad y sinceridad les pido Perdón, Perdón por todo el daño causado y Perdón por todo lo que pude haber hecho mejor y no hice. Si logran abrir sus corazones al Perdón en el día de hoy, estaremos dando un paso inimaginable y único por la Paz y la Reconciliación de los Colombianos. Si hoy algún corazón no puede conceder su Perdón, sabré entender su sufrimiento y expresiones de dolor por el daño causado y créanme que seguiré luchando por alcanzarlo algún día, como no descansaré de trabajar por la Paz y la Reconciliación entre los hermanos Colombianos, buscando con mis acciones presentes y futuras garantizar la NO Repetición de los hechos sufridos por las comunidades, como así mismo con ello lograr el Perdón de DIOS.

En este conmovedor escenario de hoy, de justo y merecido reconocimiento y homenaje a quienes nunca debieron haber visto cercenado su derecho a vivir en paz, los invito humildemente a todos a invocar ante DIOS y su infinita bondad, en un solo corazón entrelazado de emoción compartida la reconciliación y la confianza en el futuro de esta tierra y de Colombia entera. El íntimo ejercicio de la memoria afectuosa y el dolor lacerante por tantas víctimas inocentes no se contrapone con la esperanza ni riñe con el perdón. Reitero ante todos ustedes que mi arrepentimiento es sincero y la expresión de mi dolor auténtico ante la magnitud de los dolores causados. Tristemente lo sé, no me alcanzarán los días y las noches para sanar tanta herida pero si me aceptan en sus corazones la ofrenda de mis esfuerzos y mi trabajo estará siempre dispuesta y extendida al servicio de la causa más noble y humanitaria, la que nos reúne y aglutina, las que nos hermana y reconcilia, la causa de la dignidad y de la vida.   

Muchas gracias.



Mampujan (Bolívar – Colombia), Enero 18 de 2012.

domingo

Los carroñeros del proceso de Justicia, Paz y Reparación

Fuente: http://antoniosanchezjr.blogspot.com/
Por TOÑO SÁNCHEZ JR.
Ya lo escribió Dan Brown en uno de sus libros, "no hay nada que venda más que la desgracia humana". Parafraseándolo, digamos que no hay nada que beneficie más, ¿o enriquezca?, a muchos en Colombia, incluidas unas vampirescas Ong's, que la inexistencia del perdón y la falta de reconciliación y reparación entre víctimas y victimarios.
El 18 de enero de 2012 pasará a la historia judicial de Colombia. Ese día, en Mampuján, Bolívar, en el mismo sitio en donde la noche del viernes 10 de marzo del año 2.000, un comando paramilitar, al mando del despiadado Rodrigo Mercado Pelufo, alias 'Cadena', masacró a 13 campesinos y desplazó a más de mil personas, se sentaron más de mil 400 víctimas frente a sus victimarios. En cumplimiento de los postulados de la Ley que se conoce como Justicia y Paz. Son escasas en el mundo, por no decir que no existen, experiencias similares de este tipo de encuentros entre víctimas y victimarios.
Allí, ante un dolido auditorio integrado por niños, niñas, jóvenes, madres, padres, abuelos, viudas y huérfanos, Edward Cobo Téllez, 'Diego Vecino', pidió perdón a todas las víctimas en un sentido discurso. Luego, le tocó pararse y encontrarse, cara a cara, con familiares que le reclamaron por qué mataron a sus parientes y por qué desplazaron a la comunidad que quedó. Fueron escenas tristes, si se quiere desgarradoras para ambas partes.
Allí comenzó lo que debe ser el verdadero proceso de sanación de este conflicto. Primero el perdón, luego la reconciliación y enseguida debería venir la reparación.
Lo extraño de todo es que un acto de tanta importancia no haya tenido cabida en los medios de comunicación de este indolente y resentido país. Aquí lo que importa y vende son las masacres, la violencia, el odio y la desgracia ajena. El perdón, la reconciliación y la reparación es una letal medicina para los mezquinos intereses que mueve este 'enriquecedor' conflicto colombiano.
Aquí pareciera que es mejor mantener los fantasmas de la violencia vivos, para poder seguir beneficiándonos de este largo y sangriento conflicto, que no es más que una perversa guerra mata pobres y desplaza pobres.
Yo prefiero mil veces ver a los que antes eran un 'Diego Vecino', un 'Santander Lozada', un 'Julián Bolívar', un 'Alemán', por mencionar a algunos ex comandantes de las Autodefensas; ser hoy un Edward Cobos, un Salvatore Mancuso, un Rodrigo Pérez Alzate, un Freddy Rendón Herrera, pidiendo perdón, contando la verdad y pagando una pena en prisión, como lo estableció una Ley de la República, y no vestidos de camuflado nuevamente.
Esta gente está cumpliendo con la Ley de Justicia y Paz, al punto que hay Fiscales que en privado reconocen, que de no ser por el compromiso y la colaboración de estos comandantes, esclarecer miles de hechos delictivos hubiese sido imposible. Lástima que en público no lo reconozcan.
No hay nada más difícil en la vida que pedir perdón. Una interesantísima entrevista, publicada hace algunos días en El Tiempo, con Camilo Azcarate, abogado de la Universidad Javeriana, experto en resolución de conflictos de la Universidad de Massachusetts, conocedor del conflicto colombiano durante el tiempo en que fue miembro del Programa de Análisis y Resolución de Conflictos (Picar) de la Universidad de Harvard, dijo lo siguiente:
"Sin embargo, cambiar en el futuro no es suficiente. También hay que sanar el pasado si se quiere resolver el problema. Reconocer que se cometió un error, pedir perdón y tratar de resarcir el daño requiere mucha humildad, pero no hay otra salida de la trampa. El presidente, como representante del Estado, puede dar un gran ejemplo a los colombianos reconociendo que las fuerzas del Estado fueron usadas en el pasado de manera ilegitima y que eso fue un error. Eso no lo haría más débil; al contrario, el verdaderamente fuerte es aquel que reconoce errores y trata de enmendarlos. Hace más de una década alguien me preguntó qué podría hacer un Presidente de la República para empezar a bajar la intensidad del conflicto. Mi respuesta sería la misma hoy en día: reconocer que los medios del Estado fueron usados ilegítimamente en el pasado y asegurarse que en el futuro las necesidades de seguridad de los colombianos (que son su responsabilidad) no justifiquen el uso ilegitimo de esos medios. Si se pierde la legitimidad del Estado, se pierde el rumbo".
"Allí es cuando comienza el cambio. Muchos se preguntaran: ¿Por qué tiene el presidente que excusarse cuando las guerrillas o los paras no? Porque cuando uno comete un error uno pide perdón por lo que uno hizo, independientemente que otros lo hagan o no. Los otros tienen que vivir con sus conciencias. Ellos verán si tienen la fortaleza de también reconocer sus errores. Excusar nuestros errores por los errores ajenos es solo eso, una excusa".
¿Por qué nos cuesta aceptar que estas personas, que en un reciente pasado fueron protagonistas del conflicto colombiano, y que en ese momento lo criticábamos, ahora, que han dejado las armas y quieren reconciliarse con las víctimas y con el resto del país, le damos la espalda? ¿Será que hacemos parte de un determinismo violento?
Por otra parte, ¿será que el Inpec está en contra del proceso de justicia y paz? A la una de la madrugada del pasado miércoles un grupo especial del Inpec llegó al Patio 7B de la cárcel Las Mercedes y se llevó a 53 postulados de Justicia y Paz para Barranquilla. Y de ésta ciudad traerán 150 internos conocidos como delincuentes sociales (al interior de las cárceles los llaman despectivamente 'Chirretes').
A lo mejor, con este abusivo traslado, los postulados de Justicia y Paz no se presenten a versionar. Lo que traería más demora en el proceso. Muchos de estos internos ya habían trasladado para una pieza en Montería a su compañera e hijos. Estos últimos ya estaban matriculados en colegios.
Más hacinamiento y problemas vendrán para este centro penitenciario que está en Montería. Sería importante que Gobernador y Alcalde miraran para este sitio y no permitan este tipo de abusos. Con la llegada de estos nuevos delincuentes a la ciudad vienen también sus 'socios de trabajo' que están en la calle todavía.
Quiero terminar con lo que dijo en su discurso en Mampuján, Edward Cobo Téllez: "Señoras, señores, jóvenes y niños víctimas de Mampujan, Las Brisas, Haya, Pela el Ojo, San Cayetano, Yucalito y todas las veredas vecinas de los municipios de María la Baja y San Juan de Nepomuceno afectadas con nuestro accionar, con humildad y sinceridad les pido perdón, perdón por todo el daño causado y perdón por todo lo que pude haber hecho mejor y no hice. Si logran abrir sus corazones al perdón en el día de hoy, estaremos dando un paso inimaginable y único por la paz y la reconciliación de los colombianos. Si hoy algún corazón no puede conceder su perdón, sabré entender su sufrimiento y expresiones de dolor por el daño causado y créanme que seguiré luchando por alcanzarlo algún día, como no descansaré de trabajar por la paz y la reconciliación entre los hermanos colombianos, buscando con mis acciones presentes y futuras garantizar la NO repetición de los hechos sufridos por las comunidades, como así mismo con ello lograr el Perdón de Dios".

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