jueves

La Academia enseña, los Desmovilizados aprendemos, la Sociedad Entera se beneficia

EDITORIAL
Colombia, mayo de 2013


“Es mejor cambiar el trato hacia la persona que lastimaste que pedir su perdón” (Elbert Hubbard)



Nuestra vida como desmovilizados, ex combatientes de las Autodefensas Campesinas, y postulados a Justicia y Paz, aún recluidos en prisión y adelantando el proceso judicial correspondiente, tiene como piedra angular y eje de acción, el perdón compungido a nuestras víctimas, el perdón por el dolor que causamos, el perdón por el mal que infligimos, el arrepentimiento por los hechos luctuosos que protagonizamos, la firme convicción de la No Repetición.
Sobre el principio rector del perdón se asienta el entero proyecto de vida a futuro para lo cual nos estamos preparando acuciosamente, en la misma medida que contamos ansiosos los días que nos faltan para regresar a la libertad, a nuestra familia, a la vida en el seno de la sociedad por cuya Paz y Reconciliación nos queremos dedicar de lleno, en el pleno ejercicio de nuestros derechos y obligaciones como ciudadanos, siempre conscientes de los grandes interrogantes que genera en el país lo que va a ser la gran apuesta del postconflicto: ¿Cuál será el comportamiento individual y social de quienes habiendo sido actores del conflicto armado se han comprometido a honrar las leyes y promover el bien común desde la civilidad?
Se equivocan quienes suponen que la vida en la cárcel es una vida ociosa, un leve castigo de tedio y soledad, de apenas ocho años para redimir los estragos producidos durante los tiempos de participación en la guerra. Por el contrario, la vivencia descarnada de una verdad penosa y lacerante nos ha puesto en contacto, durante estos años de absoluta privación de libertad, con el infierno que son en inmensa proporción las prisiones colombianas, verdaderas torturas por las arbitrariedades y humillaciones a que se ve sometida a diario la población carcelaria.
Si en términos generales las condiciones vigentes no facilitan la resocialización ni fomentan la educación en valores, si el entorno conspira con el aprovechamiento productivo, pedagógico, cívico, del tiempo de encierro y aislamiento, cualquier iniciativa que busque remediar estas falencias y procurar el respeto de los derechos humanos de los presos así como la dignificación de sus condiciones de vida, cuenta siempre con nuestro aplauso y adhesión. Así ha sido durante los años que los desmovilizados de las Autodefensas Campesinas llevamos en la cárcel, tras el proceso de Paz que adelantamos con el Gobierno anterior, y en virtud de nuestros compromisos adquiridos con Justicia y Paz. Los años de cárcel han sido en cierto sentido también una oportunidad que la vida nos dio para reflexivamente y en diálogo profundo con nuestras conciencias, producir una transformación interior cuyo fruto se traduzca en obras de provecho para nosotros mismos y para la sociedad que se apresta a recibirnos nuevamente en su seno.
Para muestra un ejemplo loable y aleccionador. Es solo un ejemplo, puesto aquí en consideración del lector, de aquellos que afortunadamente ponen de manifiesto el espíritu de esfuerzo y dedicación que late, en este caso, en los hombres y mujeres colombianos orientados a la formación profesional y permite ser optimistas sobre el futuro de Paz y Reconciliación que habita ya en nuestra visión del mañana que esperamos disfrutar. Aquí se trata de 11 postulados de Justicia y Paz, que en representación del gran colectivo de desmovilizados, asisten regularmente al “Proyecto Académico para la Reintegración y la Reconciliación”, iniciativa de la Corporación Universitaria de Colombia IDEAS en acuerdo con el INPEC.  

Hace 16 meses la Corporación Universitaria de Colombia IDEAS en convenio realizado con el INPEC, previo trámite ante los Ministerios de Justicia y Educación, dio inicio a la magna tarea de llevar a algunos centros carcelarios la Educación Superior de manera presencial. Este proyecto académico y de suma importancia en el proceso de Resocialización del individuo, inició en la Penitenciaria la Picota de Bogotá con dos poblaciones de internos, una correspondiente a la procesada por la Justicia permanente u ordinaria y la otra proporcionada a Postulados a la Ley de Justicia y Paz, la también llamada Justicia Transicional. Hoy, en medio de la más profunda crisis carcelaria que haya vivido el País a raíz del grave hacinamiento existente, nadie se imagina y muy pocos Colombianos están enterados de este noble propósito, que sin lugar a dudas redundará en resultados altamente positivos en beneficio de las personas que reciben esta calidad de educación, pero igualmente en pro de una mejor Sociedad que recibe a quienes equivocaron el camino, pero tuvieron la entereza de responder por sus actos ante la Justicia y la misma Sociedad.
Esta cruzada académica liderada por la Corporación Universitaria de Colombia IDEAS y que a buena hora encontró en el INPEC su mejor aliado, sin lugar a dudas tiene en este programa la semilla sembrada que deberá germinar como ejemplo de aprovechamiento del tiempo a quienes han perdido su libertad. Con estudios de calidad académica y literaria, este primer ensayo es la punta de lanza que en un futuro, ojalá no muy lejano, va a replicarse en otros centros carcelarios y en diferentes ciudades del País.
Once Postulados a la Ley de Justicia y Paz, miembros de las extintas Autodefensas Campesinas de Colombia, recluidos en el Pabellón ERE 3 de la Picota, entre ellos ex Comandantes de Bloques y Frentes y algunos de la llamada base o ex patrulleros, hacemos parte de este importante programa de Estudios Superiores; la Facultad de Derecho de la Universidad IDEAS llevó su Claustro de Profesores a este centro de reclusión, en medio de esos muros de ferro concreto emerge como un oasis el aula de la Facultad de Derecho del mencionado pabellón.
Allá, nos damos cita de lunes a viernes a partir de las 8 am. hasta las 4:30 pm estos 11 estudiantes, la gran mayoría que por su edad madura podríamos tener alrededor de 20 años o más de haber terminado nuestros estudios de secundaria, 20 años o más sin recibir una clase de manos de un profesor y 20 años o más sin asumir tal responsabilidad personal de superación y formación intelectual, e igualmente de responsabilidad como ejemplo de superación ante la Sociedad y nuestras Familias, de donde nunca debimos haber partido y a cuyo seno añoramos regresar.
Próximos a terminar el cuarto semestre de Derecho y ad portas de iniciar el quinto semestre que nos dirá que hemos arribado a la mitad del camino, a la estación del medio, damos fe que ha sido la mejor manera de aprovechar nuestro tiempo y la experiencia más hermosa y productiva intelectualmente que hayamos podido tener, que con la gracia de Dios y la voluntad inquebrantable de nuestra parte, acabaremos hasta la última gota de nuestro esfuerzo, para terminar este proyecto con éxito y ser multiplicadores en el mejor futuro que estamos construyendo.
Estos 11 enamorados de la Paz y la Reconciliación, le estamos apostando a la educación y el aprendizaje diario, como prenda de garantía de la No Repetición de lo sucedido.
Es con este espíritu de aprendizaje y disciplina que abrimos el camino para que más y más desmovilizados con el apoyo de la Academia y las Instituciones, se sumen a la construcción de condiciones más dignas de vida, dentro y fuera de las cárceles, iluminados por la búsqueda y puesta en práctica de todos aquellos conocimientos que nos permitirán como individuos y como sociedad no recaer en los viejos errores ni seguir alimentando los antiguos rencores.
Pedir perdón es necesario, y lo estamos haciendo; prepararnos, para mejor servir los ideales de Paz y Reconciliación, también es necesario y lo estamos haciendo.
Comité Editorial

1 comentario:

  1. Q bien por estos disentes; Ojalá, y anhelamos todos, muten su psiquis, trasformen sus impulsos para la solución de sus diferencias. A ustedes los carcome y así mismo los mata sus egos, el alter ego; el capricho irracional de tener siempre el lado de la razón, por la fuerza. Ojalá y anhelamos a q contribuyan siendo parte de la solución; ojalá y anhelamos alteren el concepto que mas les importe sus conciencias que sus reputaciones de roles y extravagancias. Solo los colombianos de bien, creemos en esto y en ustedes; damos nuestro voto de confianza en la reivindicación de sus derechos y deberes; todo lo demás, solo lo anhelamos.

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