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Sí a la paz - Entrevista en el Meridiano de Córdoba a Edwar Cobos Téllez

27 de febrero de 2016

El excomandante de las Auc, Edwar Cobos Téllez, afirmó que tanto él como los postulados y los desmovilizados respaldan el proceso de La Habana.


Edwar Cobos (der), excomandante de las Auc, dialogó sobre el proceso de paz de La Habana con el presidente del Grupo de Comunicaciones EL MERIDIANO, William Antonio Salleg.
Hace cuatro meses el excomandante del Bloque Montes de María de las Autodefensas, Edwar Cobos Téllez (Diego Vecino), recuperó su libertad y al tiempo que cumple con sus compromisos con la Ley de Justicia y Paz hoy Justicia Transicional, sigue trabajando en la reconciliación de los colombianos y por ello se la juega con el proceso de paz de La Habana, pese a que le hace algunos reparos.
Cobos Téllez le concedió una entrevista a EL MERIDIANO y en ella expuso todas sus posiciones en torno a las negociaciones del Gobierno Nacional con las Farc, de las que dijo son excluyentes, porque pese a tener una experiencia por haber estado inmerso en un proceso de paz, no han sido tenidos en cuenta para fortalecer esa  solución al conflicto, que debe  ser duradera.

A continuación la entrevista con Edwar Cobos Téllez (Diego Vecino):

¿Luego de pagar su condena a que se dedica ahora?
"Recuperar la libertad requiere de unos compromisos que adquiere cada postulado a la Ley de Justicia y Paz. Después de 9 años, un mes y 21 días, de estar privado de la libertad, a pesar de que la ley hablaba de ocho años como tope, es claro que la gran mayoría de los postulados hemos sobrepasado ese tiempo. Quienes vamos recuperando la libertad salimos  bajo la figura de libertad vigilada. Ella nos obliga a cumplir con los compromisos que requiere el proceso de paz. Al recuperar la libertad firmamos un acta en la que nos debemos estar presentando periódicamente (cada tres meses) ante la autoridad judicial, llámese magistrado de garantías o juez de ejecución de sentencias de Justicia y Paz, que es mi caso. Así cumplimos con los requerimientos de la Alta Consejería para la Reintegración, unos programas psicosociales y con las actividades propias de la reintegración que tienen que ver con el estudio y alguna actividad laboral de los postulados. Además, cumplimos los requerimientos de la justicia ordinaria o permanente en lo referido a las diligencias que todavía se cumplen. En estos cuatros meses que llevo en libertad los he dedicado a los compromisos con  la Justicia Transicional, con la justicia permanente y lógicamente al reencuentro con mi familia, que fue mi soporte para poder sobrellevar estos años de soledad y angustia en medio de esos barrotes de ferroconcreto".
"El Eln debe entender que el tiempo de la violencia hace rato está mandado a recoger", Edwar Cobos Téllez.
¿Sintió temor de correr la misma suerte de los otros ex jefes de las Auc?
"Nuestro proceso estuvo marcado por circunstancias complejas desde su mismo inicio. Le recuerdo aquel famoso operativo en Santa Fe de Ralito, cuando estábamos en la mesa de negociación y llegó una flotilla de helicópteros en busca de Diego Fernando Murillo (Don Berna), por una orden judicial. Después vino el llamado del Presidente Uribe para someternos a Justicia y Paz, y acto seguido la reclusión el 16 de agosto de 2006. Rápidamente ese mismo año hubo un traslado de la cárcel de La Ceja a la de máxima seguridad en Itagüí. Después vino el traslado de Carlos Mario Jiménez (Macaco) a un barco, pero el momento más complejo fue la extradición de los máximos comandantes el 13 de mayo de 2008. Sentimos que el proceso además de ser tortuoso no iba a llegar a buen puerto. Con el paso del tiempo y la consolidación de Justicia y Paz, estas circunstancias quedaron atrás y se fue consolidando el proceso de Justicia Transicional".
¿Qué compromisos tiene todavía con la justicia. Hay hechos pendientes?
"Están documentados los hechos desafortunados, que no debieron haber sucedido y que son del todo reprochables. Solo en el Bloque Montes de María están documentados en Justicia y Paz hoy Justicia Transicional un poco más de 2 mil 700 hechos, y un hecho puede ser la acción que cobró la vida de una persona o puede ser uno de los lamentables episodios de masacre. De esos hechos imputados yo tengo alrededor de 746, los otros están en etapa de versión libre. Eso implica que se continúe documentando, asistiendo y se exija la presencia en las versiones libres. La justicia ordinaria y la permanente nos siguen llamando, especialmente, en los procesos que tienen que ver con la denominada parapolítica. En conclusión, los requerimientos de la justicia son permanentes, incluso, uno de ellos me tiene en Montería".
¿Ustedes sienten que les incumplieron, luego de someterse a la justicia?
"En eso hemos sido absolutamente claros. Nosotros sentimos que el proceso de paz con las Autodefensas no honró la palabra empeñada por parte del Gobierno con el que estuvimos sentados en la mesa. Pero no creo que sea hora de seguir colocando el dedo sobre la llaga. Colombia está viviendo unos momentos de paz y reconciliación importantes y creo que el mejor aporte que le podemos hacer es ayudar a construir ese tejido social perdido y que sea la Colombia que todos queremos. Lo que sí considero es que el país tiene una nueva oportunidad en materia de paz con el proceso que se adelanta en La Habana y la posibilidad de que suceda lo mismo con el Eln. Lo que hay que entender es que la paz es incluyente y que todos los sectores sean y vengan de donde vengan debemos estar comprometidos con la construcción de esa paz y de esa solución que debe ser para todos. Es muy difícil pensar en una paz sólida y a largo tiempo, si esa paz se construye excluyendo a un sector de la sociedad".
¿Se sienten excluidos del proceso con las Farc, siendo ustedes actores del conflicto?
"Claro, yo tengo que decirlo con mucha responsabilidad y esto no lo digo en nombre propio, sino en nombre y representación de miles de desmovilizados del proceso de paz de las Autodefensas, comprometidos con la paz y que le hemos cumplido a la justicia y a las víctimas. El proceso de La Habana debe abrirse para que todos los que fuimos actores del conflicto tengamos una misma solución. Ese tiempo que sacrificamos en prisión es irreversible y seguir excluyéndonos de una solución que contemple la recuperación plena de los derechos civiles y políticos de quienes fuimos actores es un grave error. El éxito de un proceso de paz es la reintegración plena del individuo, es sacar al individuo de las trincheras de las montañas y traerlo al seno de la sociedad pero con derechos plenos, no al seno de la sociedad como unos ciudadanos parias. No es posible que después de voluntariamente  haber desarmado y hacer dejación de las armas de todo un bloque, de toda una organización, después de hacer tránsito por la Justicia Transicional y de seguir cumpliendo, entonces estemos conminados a la muerte política. Se nos exige ser cumplidores de los deberes y de una cantidad de compromisos adquiridos como desmovilizados y postulados, pero entonces, los derechos nos los cercenan, no podemos elegir ni ser elegidos y no podemos opinar, entonces están imponiéndole a los postulados y desmovilizados de las Autodefensas tal vez un nuevo delito, que yo me he atrevido a llamarlo como el de concierto para delinquir de las ideas, porque no tenemos derecho a opinar. Estamos construyendo un proceso en el que al final quienes de manera voluntaria cumplimos con todo, quedamos como unos ciudadanos de segunda categoría.  En ese sentido el proceso de La Habana es excluyente, y yo no quisiera pensar que esto es fruto de un deseo de una de las partes, incluso, de las mismas Farc. Yo creo que es un proceso gradual y que La Habana debe de entender que la solución es para todos los colombianos, que la solución debe ser integral y que la paz positiva debe incorporar al último de los colombianos.
"Soy amigo de los procesos de paz, en las Autodefensas somos amigos del proceso de La Habana y queremos que culmine", afirmó el excomandante de las Auc.
¿Esa premura por firmar los acuerdos, puede llevar al fracaso el proceso con las Farc?
"Los tiempos de los procesos desafortunadamente son muy cortos. Esa autocrítica no la hacíamos nosotros en las Autodefensas, porque avanzamos en un proceso que no tenía una ley. El 70% de las Auc se desmovilizó antes del nacimiento de la Ley de Justicia y Paz. La premura hace que el ciudadano del común vea el proceso extenso, pero en el interior de la mesa, los tiempos no alcanzan. Colocar  términos perentorios y a corto plazo puede llevar a que el proceso envíe mensajes negativos. Si la paz no se firma el 23 de marzo, no creo que sea la culminación de ese proceso. Será un golpe de opinión fuerte, porque es un proceso con muchos críticos, pero no creo que sea su culminación. Este proceso está en un punto de no retorno y hay que buscar que todos los sectores tengan participación en la solución que se está buscando".
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Edwar Cobos Téllez se mostró en desacuerdo que se esté promoviendo que las armas de las Farc vayan a manos diferentes a las del Estado colombiano. "Eso genera desconfianza y temor en la sociedad. Si hay una voluntad inquebrantable de avanzar en la paz, las armas hay que entregarlas al Estado y este que las destruya o haga monumentos", afirmó.

Fuente: http://elmeridiano.co/si-a-la-paz/32704

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